Infértil, no envidiosa

TOPsecret

Sabemos que hay una preocupación seria por nuestra salud mental cuando en la última junta, la amiga emocionada dice: “Supieron quien está embarazada?!”. Pero la frase casi no se completa, y el entusiasmo cede lugar a un silencio fúnebre. Miran atónitos hacia ti como si se hubiera proferido una herejía. Como si las palabras te llegaran tal cual agua bendita y ahora tu piel empezara a quemar, fuera girar la cabeza en 180º y vomitar un líquido verde sobre todo el grupo.

El nerviosismo también se nota en la pareja de amigos cuyas miradas entrecruzan se preguntan vacilantes: “¿contamos o no contamos?”.

El colmo pasa en la familia – cuando te enteras que tú prima está embarazada casi en el mismo día que ella revisa el bolso antes de partir al hospital.

Es necesario tener un poco de sensibilidad al elegir el momento para contar ese tipo de novedad, pero tampoco hay razón para hacer secreto de estado (solo recordando: si estoy en llanto, definitivamente, no es el mejor momento).

Sin embargo, sentir que ocultan la noticia para no “herirnos” puede ser aún peor.

De verdad, aún somos capaces de lidiar con la felicidad ajena. A final, nos han diagnosticado infertilidad, no envidia.

Un comentario en “Infértil, no envidiosa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s